Lo más bonito de la feria no son sólo las escaramuzas, sino ver los ojos de las familias iluminarse al ver pasar a los caballos
Es aquí, entre las gradas y el polvo del ruedo, donde las familias mexicanas renovamos nuestro orgullo y enseñamos a las nuevas generaciones que nuestras raíces galopan con fuerza.
¡Gracias a todas las familias que llenaron de alegría la Zona Ganadera!





